MARCADO PARA MORIR

http://www.imdb.com/title/tt0083960/

Vehículo para el exclusivo lucimiento de Chuck Norris nuestro dios, que (¿alguien lo dudaba?) el rubio barbudo no consigue aprovechar. La primera parte de la película propone una intriga sobre casinos y mafiosos, vulgar excusa para que nuestro ranger favorito se pase el resto del metraje repartiendo generosamente sus famosas patadas giratorias. Los esforzados malos se dedican a matar a los seres queridos del protagonista en un infecundo afán de hacer llorar a nuestro pétreo héroe, sin saber que su contrato se lo prohibe y, como Mr. Norris es un chico cumplidor, nunca derrama una lágrima, ya maten a su padre, a su novia, o a su perro.

El responsable de la cutrez es el otrora mediocre y aquí nefasto James Fargo, cuyo momento álgido supuso realizar un par de películas de Clint Eastwood: “Harry el ejecutor”, la flojísima tercera entrega de la saga sobre el poli justiciero, y “Duro de pelar”, en la que un orangután ensombrecía el protagonismo de Eastwood. Como en éstas, pero aún de peor manera, en “Marcado para morir” se muestra la falta de estilo de un realizador televisivo que se conforma con poner la cámara y que las cosas se vean. Ni que decir tiene que las secuencias de acción son un desastre coreográfico, cuyo reducido interés se traduce a adivinar en que patada giratoria se le rajará a Chuck la costura de sus ajustados pantalones setenteros. Seguramente nuestro tejano héroe sepa artes marciales, pero su incapacidad ante las cámaras no le permite expresarlas de una forma cinematográficamente atractiva.

Lo mejor de la película es su localización en Hong Kong, ciudad que ha inspirado y albergado grandiosas películas de acción. Por supuesto, no es este el caso. Eso sí, muy disfrutable acompañada de cerveza y amigos con sentido del humor.

NOTA: 2

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